Siempre que hemos viajado a Tenerife buscamos la paz y la conexión real con esta maravillosa isla. Alejarse del turismo en algunas fechas del año es complicado, por ello nosotros siempre intentamos viajar en los meses más tempranos de la primavera o después del verano. A pesar de que el sur de Tenerife guarda playas de ensueño, siempre he pensado que el norte tiene muchas más autenticidad que el sur, con sus gigantescos resorts y hoteles de lujo. Pero como digo siempre, eso va en los gustos de cada viajero, aunque en este artículo nos sumergiremos en el Tenerife más real, para los que aún no saben que es un «Guachinche» y exploraremos el norte de arriba a bajo.
Después de mucho tiempo, viajar en los meses de abril, septiembre u octubre al norte de Tenerife es la opción perfecta para quienes buscan explorar la isla sin los inconvenientes del turismo masivo.
¿Dónde alojarse?
Si lo que quieres es un espacio alejado, tranquilo, íntimo y con vistas espectaculares, Icod de los Vinos es una muy buena opción para dormir en el norte de Tenerife. Tiene acceso rápido a la costa, a pueblos del norte y a carreteras de interior. Además, mantiene un ambiente local y precios más razonables que otras zonas más turísticas. Alojarse aquí permite organizar rutas diarias cortas y volver cada tarde al mismo punto. Además, puedes disfrutar de atardeceres de película.
Si por el contrario quieres vida, comercios y bares Garachico es un pueblo muy encantador, con vida pero sin estar masificado y con unas piscinas naturales y un paseo marítimo muy curioso.


Nosotros nos alojamos en una pequeña casita que imitaba a un pajar típico canario cerca de la costa. Aquí podréis encontrar más información sobre este alojamiento.

Dónde comer: guachinches del norte de Tenerife
Los guachinches son uno de los grandes atractivos gastronómicos del norte de Tenerife. Son locales tradicionales donde se sirve vino propio y comida casera canaria. No funcionan como restaurantes convencionales: suelen tener carta limitada, platos del día y horarios variables. Precisamente por eso son una de las mejores formas de comer bien, barato y local en la isla.
¡Además, descubrirás que tienen unos precios increíbles!
🍷 Guachinches recomendados en el norte de Tenerife

- Guachinche La Huerta de Ana y Eva: Es un restaurante típico canario situado en La Matanza de Acentejo. Es uno de los guachinches más reconocidos de la isla por su ambiente rústico, cocina casera y vino de cosecha propia.
- Guachinche Ramón: Situado en La Orotava, el guachinche Ramón encarna la esencia de los auténticos guachinches canarios: locales familiares donde se sirve comida casera acompañada de vino propio. Es un referente gastronómico del Valle de La Orotava por su ambiente rural, trato cercano y cocina de raíces locales.
- Guachinche El Churrasco: El establecimiento nació a comienzos de los años 2000, cuando su fundador, José Eladio Pérez Arbelo, reconvirtió el garaje de su casa en comedor para vender el vino de sus viñedos familiares. Su menú se limita a tres platos tradicionales: churrasco de cerdo, pollo asado y fabada, servidos con papas fritas y queso de cabra u oveja local. El vino tinto y blanco procede de su propia cosecha, y según la normativa guachinchera, son las únicas bebidas oficiales junto con el agua.
- Bodegón Casa Matías: Parada imprescindible de carretera. El restaurante ofrece platos típicos de la gastronomía canaria elaborados con productos locales. Su carta incluye especialidades como conejo en salmorejo, carne fiesta, papas arrugadas con mojo picón, queso asado, y carnes a la brasa preparadas en horno de carbón. Los potajes, garbanzos y escaldones completan una oferta que mantiene el sabor tradicional de la isla.
- Cofradía Las Aguas: Este lugar no se considera un guachinche, sin embargo tiene unas vistas impresionantes. Además, si quieres degustar el marisco y pescado del Atlántico es un sitio ideal, auténtico y lleno de vida.

Después de varios días recorriendo el norte de Tenerife, algo nos quedó claro: los guachinches no son solo lugares donde comer, son parte de la identidad de la isla. No buscan impresionar, ni modernizarse, ni adaptarse al turismo. Funcionan a su manera, con producto local, vino propio y platos que llevan décadas haciéndose igual.
Son espacios donde el tiempo va más despacio, donde comes lo que hay ese día y donde el ambiente es tan importante como la comida. Entender el norte de Tenerife pasa inevitablemente por sentarse en alguno de ellos.
Para que sea más fácil ubicarlos dentro de una ruta en coche desde Icod de los Vinos, aquí dejamos el mapa con los guachinches que mencionamos y la parada imprescindible en Bodegón Casa Matías, perfecta si subes hacia el Teide desde La Orotava.
Itinerario por el norte de Tenerife (5 días)
Desde Icod de los Vinos es muy fácil organizar rutas diarias en coche, ten en cuenta que es una isla pequeña y a pesar de su compleja orografía, las rutas oscilan alrededor de 1h-2h de tiempo de conducción como máximo. Cada día el paisaje cambia por completo: costa volcánica, barrancos imposibles, bosques húmedos y, finalmente, alta montaña.
- Día 0- Aeropuerto- Icod de los Vinos
- Día 1 — Icod + Garachico + Faro de Teno
- Día 2 — Masca y el Macizo de Teno
- Día 3 — Parque Rural de Anaga y Taganana
- Día 4 — La Orotava + subida al Teide
- Día 5 — Vuelta al aeropuerto
Día 0 — Aeropuerto- Icod de los Vinos
El itinerario comienza desde el Aeropuerto de Tenerife Norte, el más cercano a Icod de los Vinos. Dependiendo de la hora de llegada, este primer día puede servir simplemente para recoger el coche de alquiler y desplazarse hasta el alojamiento.
Si el vuelo llega temprano, siempre queda margen para un primer paseo por Icod o una cena tranquila en la zona. Si la llegada es más tardía, lo más recomendable es descansar y comenzar la ruta al día siguiente con calma.
Día 1 — Icod + Garachico + Faro de Teno
Garachico es una buena parada para empezar a entender la relación entre la isla y el volcán. Calles tranquilas, piscinas naturales y ese ritmo pausado que define esta parte de Tenerife. Disfruta por el paseo marítimo o piérdete por el pueblo y descubre rincones llenos de color.
Desde ahí, la carretera hacia el Faro de Teno marca el tono del viaje. El paisaje se vuelve cada vez más abrupto hasta llegar a uno de los extremos más salvajes de la isla, donde el Atlántico domina todo. Desde el faro podrás deleitar uno de los mejores atardeceres de la isla, además, La Gomera se encuentra justo en frente y si está despejado podrás ver hasta las casitas de esta isla.
Día 2 — Masca y el Macizo de Teno
Masca es un «must-see» en tu lista, a nosotros nos hizo sentir como que estábamos en algún pueblo perdido en las montañas de Perú. Rodeado de montañas escarpadas, vistas increíbles, y eso sí, unas cuestas de infarto.

Una buena idea es recorrer un pequeño tramo del sendero del barranco (aunque no se haga completo). Basta con caminar un poco fuera del núcleo para sentir el aislamiento del entorno.
Incluso sin completar la bajada hasta el mar, el paisaje cambia totalmente al caminar unos minutos entre los barrancos.
Día 3 — PR de Anaga y Taganana
Tenerife tiene de todo, y es que si recorres unos kilómetros hacia la punta más al norte de la isla, encontrarás un parque natural frondoso, lleno de árboles y verdes paisajes. Dentro del Parque Rural de Anaga hay rutas accesibles que no requieren planificación compleja.
Una de las más recomendables:
👉 Sendero de los Sentidos (cerca de Cruz del Carmen)
Un recorrido corto dentro del bosque de laurisilva que permite experimentar el entorno sin necesidad de grandes esfuerzos.

Después, parada en Taganana, un paraje de arenas negras, pintadas con el fuerte oleaje del océano Atlántico. Aquí el plan puede adaptarse al viajero:
para los más inquietos, las playas cercanas son un buen punto para practicar surf; y para quienes prefieren algo más relajado, siempre queda la opción de disfrutar de un baño en sus playas.
Día 4 — La Orotava + subida al Teide
Tras pasear por La Orotava, inicia la subida al Teide.
El cambio de paisaje es progresivo pero radical: del verde al terreno volcánico. El Teide ofrece muchas actividades como la subida al pico en teleférico (imprescindible), rutas por los senderos lunares que te transportan a otro planeta, como el sendero de los Roques de García o excursiones nocturnas en uno de los mejores puntos del planeta para la observación de astros.
Por la tarde, una de las experiencias más recomendables es quedarse a ver el atardecer en el Parque Nacional y continuar con una excursión nocturna de observación de estrellas. Algunas incluyen incluso una copa de champán bajo el cielo estrellado, convirtiendo la subida en algo más que una simple visita.

Aquí os dejo el link de la empresa con la que hicimos la visita nocturna, muy recomendable si buscas explicaciones de expertos y quieres ver los planetas.
Día 5 — Vuelta al aeropuerto
Este día depende mucho de la hora del vuelo, sin embargo, si tenéis la suerte de coger un vuelo por la tarde, el camino al aeropuerto pasa por pequeños pueblos que guardan vistas y miradores impresionantes. Nosotros tuvimos la suerte de poder aprovechar este último día parando por los pueblos.
Es recomendable salir con bastante tiempo, ya que en Tenerife el tráfico es muy recurrente y más en la autovía que va al aeropuerto.
Alquiler de coche en Tenerife
Moverse por el norte de Tenerife sin coche limita mucho la experiencia. Gran parte de los paisajes más interesantes —Masca, Anaga, el Faro de Teno o la subida al Teide— solo se disfrutan realmente con libertad de movimientos.
Por eso, alquilar coche es prácticamente imprescindible. Una de las opciones más recomendables en la isla es Cicar. Es una compañía local muy extendida en Canarias. Nosotros alquilamos un coche de gama media para los cinco días por menos de 100€. Además, una de las mejores cosas que tiene esta empresa es que no te piden fianza de 1.000€ para recoger el coche.
¿A qué esperas para animarte y diseñar tu propio viaje?
Con esta ruta de 5 días desde Icod de los Vinos es posible recorrer buena parte del norte de Tenerife combinando costa, montaña y algunos de los paisajes más representativos de la isla.
Para quienes decidan quedarse más tiempo, el viaje no tiene por qué terminar aquí. El sur ofrece un contraste interesante y puede integrarse fácilmente en itinerarios más amplios, creando rutas que recorran Tenerife de norte a sur y permitan descubrir sus distintas caras.

